Sí, siempre me ha gustado el sonido del mar, la intensidad de las olas, los diferentes matices del azul…, el olor que le caracteriza. Contagia una tranquilidad extraordinaria, la calma, la paz, el equilibrio interior que transmite es maravilloso.
Desde que era muy pequeño hasta hoy suelo ir casi todos los días a la orilla, y no puedo evitar preguntarme: “¿Qué habrá debajo de ese mundo inmenso?” En mi cabeza un deseo, una ilusión, un impulso, un sueño… salir a la mar.
Sí, siempre me ha gustado, me adentraba en ese mundo azul, y poco a poco fui familiarizándome con este modo de vida. Pero no quiero entretenerme con toda mi práctica con la pesca, al contrario, me gustaría compartir con todos ustedes mi mejor experiencia, sobre todo mi mundo con el Kayak.
Comencé como hobbie, un modo más de pesca de las que ya conocía. Poco a poco cogía equilibrio, los brazos al remar me responden y creo que ya era hora de lanzar.
El “Kayak Fishing”, como yo lo llamo, actualmente es mi deporte favorito, deseo que llegue el fin de semana para salir, mi ilusión con encontrarme algo diferente, me conmueve, como una vez en la que…
… Aprovechando los últimos días de vacaciones, después de comer nos disponemos a salir, por ello preparamos las cosas y salimos rumbo a… no sabíamos dónde íbamos a parar. Solamente buscábamos el mar en calma. El camino se nos hizo largo, eterno, pues las ansias crecían cada vez más y más. Se preguntarán ¿donde concluimos el camino? Nos detuvimos en Abades, encontramos las condiciones idóneas para salir a la mar y echar los Kayak adecuadamente.
Una vez que estacionamos, un rodeo y observar el lugar, no viene nunca nada mal, pues a la vez que surgen los comentarios entre nosotros, que nos hacen tener una idea previa del recorrido a realizar. Sin más nos dirigimos al vehículo, bajamos las cosas del coche sin perder más tiempo.
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